«Realmente no me lo esperaba», resumió el neozelandés Liam Lawson al aludir a la decisión de Red Bull de apostar por el japonés Yuki Tsunoda como nuevo compañero de equipo del tetracampeón mundial neerlandés Max Verstappen a partir del Gran Premio de Japón, que este jueves sobre la medianoche de Argentina inicia por la tercera fecha de la temporada de la Fórmula 1. Televisa Fox Sports y la plataforma Disney+.

La decepción de Lawson, que reemplazó en el equipo austríaco al mexicano Sergio Pérez a inicios del campeonato, pero no logró afianzarse, contrastaba con la alegría de Tsunoda, que llegó a Red Bull desde Racing Bulls en un enroque con el neozelandés.

Liam Lawson durante el evento en Tokio ‘Red Bull Showrun x Powered by Honda’. Foto EFE/EPA/FRANCK ROBICHON Liam Lawson durante el evento en Tokio ‘Red Bull Showrun x Powered by Honda’. Foto EFE/EPA/FRANCK ROBICHON

«Fue un shock, algo absolutamente inesperado, porque las conversaciones que veníamos sosteniendo con el equipo no apuntaban en esta dirección. Necesitaba un poco más de tiempo después de un comienzo difícil en Melbourne», confesó Lawson, en diálogo con Sky, al aludir a su nula cosecha de puntos en las primeras dos citas del calendario.

Su abandono en el estreno en Australia en un Gran Premio condicionado por la lluvia que complicó a pilotos con más experiencia que él, pero por sobre todo su opaca actuación en China, donde movió desde la última fila tanto en la Sprint Race como en la carrera del domingo y finalizó duodécimo y decimocuarto, en cada caso, lo condenaron al «exilio».

«Cometimos un error al contratarlo como piloto de Red Bull», afirmó sin medias tintas Christian Horner, jefe de equipo Red Bull, al reconocer que la decisión de reemplazar al neozelandés «fue horrible porque sabes que le estás quitando el sueño a alguien». «Pero a veces es necesario ser cruel para ser amable», justificó.

«Quizás le exigimos demasiado, demasiado pronto», agregó al explicar que relegarlo a la escudería Racing Bulls «no significa que este sea el final para Liam» y que así se lo hizo saber «también a él».

Lawson bajo la mirada de Helmut Marko y Christian Horner el año pasado, cuando todo era felicidad con el neozelandés. Foto AP Photo/Nick DidlickLawson bajo la mirada de Helmut Marko y Christian Horner el año pasado, cuando todo era felicidad con el neozelandés. Foto AP Photo/Nick Didlick

Según Horner, la decisión de pegar el «volantazo» y apostar por Tsunoda respondió a que el piloto japonés de 24 años «aportará su experiencia para corregir los problemas que presentó la RB21 en el inicio de la temporada».


La decepción de Lawson contrastaba con la alegría de su reemplazante, cuyo nombre, Yuki, significa justamente «felicidad» en japonés y se refleja en su sonrisa contagiosa, que lo acompaña cuando se pasea por el «paddock» con su 1,59 metros de estatura que lo hacen asemejar a un duende.

Pero cuando sale a pista, el piloto nacido el 11 de mayo de 2000 en Sagamihara, en la prefectura de Kanagawa, y que heredó la pasión por los «fierros» de su padre, que supo competir en karting, se transforma en un verdadero «samurai».

Yuki Tsunoda posa con el Red Bull blanco que disputará el GP de Japón, en su debut como compañero de  Verstappen. Foto REUTERS/Issei KatoYuki Tsunoda posa con el Red Bull blanco que disputará el GP de Japón, en su debut como compañero de Verstappen. Foto REUTERS/Issei Kato


Un guerrero que confiesa de que su otra pasión es la comida, que se dice amante de las pastas con mariscos y que de no haberse dedicado al automovilismo deportivo, afirma, quizás se hubiese convertido en chef.

En Suzuka jugará «de local» este fin de semana al volante de un Red Bull que le ofrece posibilidades de mejorar el duodécimo puesto conquistado en Melbourne y los tres puntos obtenidos en la Sprint Race de Shanghai, que pudieron haber sido más en el Gran Premio propiamente dicho de no ser por un error en la estrategia de dos paradas en boxes elegida por Racing Bulls.


Un Racing Bulls que quedará en manos ahora de Lawson, quien en su breve paso por Red Bull fue el quinto compañero de Verstappen desde 2016, después del australiano Daniel Ricciardo, del francés Pierre Gasly, del tailandés Alexander Albon y del mexicano Pérez, lista a la que ahora se suma Tsunoda.

«Horner quiere que yo esté lo más cerca posible de Max. En algunas competencias puedo ayudarlo con la estrategia, pero Red Bull me prometió que en determinadas, si llegase a estar por delante de él, no necesariamente tendré que cederle la posición», explicó el japonés, sobre el cual se posarán todas las miradas este fin de semana.

Su objetivo, según confesó en diálogo con la BBC, es terminar al menos entre los primeros diez y cosechar algún punto en el debut ante su público en esta, su quinta temporada en la Fórmula 1, en la que ya demostró que puede sostenerle el ritmo a los más rápidos.

Con 89 Grandes Premios disputados desde que debutó en 2021, el japonés tiene mucha más experiencia que Lawson, habiendo logrado su mejor resultado con el cuarto puesto obtenido ese mismo año en Abu Dhabi. «La experiencia de Yuki será muy útil en el desarrollo de la RB21», reconoció Horner.


Procedente de la división Red Bull, motorizada por Honda, Tsunoda siempre compitió como piloto de Alpha Tauri, equipo «gemelo» del austríaco que cambió su nombre por el de Racing Bulls, y ahora debutará en las «Ligas mayores».





Fuente Clarin

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