Tan previsible como el amanecer cada día o el florecimiento de los ceibos en octubre resultó la consagración de París Saint-Germain, que este sábado se aseguró el título de la Ligue 1 francesa cuando todavía restan seis fechas para el final de un certamen que suele ofrecer tanta incertidumbre sobre su desenlace como una telenovela mexicana.

Al conjunto dirigido por el asturiano Luis Enrique le bastaba un punto en su duelo en el Parque de los Príncipes ante Angers, un equipo que puja por conservar su lugar en la máxima categoría del balompié francés (está solo tres puntos arriba de los puestos de descenso). Pero no se conformó con un poroto, sino que se quedó con los tres.

A los 10 minutos del segundo tiempo y después de un desborde por la izquierda y un centro largo del georgiano Khvicha Kvaratskhelia, el juvenil mediocampista Désiré Doué, de apenas 19 años, convirtió con un derechazo el gol del 1 a 0 definitivo. Muy poco pudo hacer para torcer la historia Angers, que sumó su quinta derrota consecutiva. En esos cinco encuentros, el equipo de la región de Países del Loira no pudo siquiera marcar un tanto.

Con esta victoria, el elenco parisino, que se mantiene invicto en el certamen, llegó a 74 puntos, producto de 23 triunfos y cinco empates, y le sacó 24 unidades de ventaja a Mónaco, el único rival que podía alcanzarlo, que en esta fecha se medirá con Brest. Al conjunto del Principado le quedan siete partidos, por lo que ya ninguna rarísima combinación matemática le permitirá aspirar a la corona.

De esta manera, París Saint-Germain se aseguró su 13° título en la Ligue 1 y el 11° en las últimas 13 temporadas. La supremacía de los capitalinos en el certamen doméstico es muy marcada desde que, en junio de 2011, tomó el timón del club el Qatar Investment Authority (QIA), el fondo soberano de inversión de esa monarquía del Golfo Pérsico.

Ni siquiera la salida de su superestrella Kylian Mbappé, quien en junio de 2024 partió a Real Madrid, horadó esta hegemonía. Esta temporada, el PSG ya había ganado el Trofeo de Campeones (venció 1 a 0 a Mónaco en Doha en enero) y además jugará la final de la Copa de Francia: se medirá con Reims el 24 de mayo en el Stade de France, en Saint-Denis.

El gran desafío será, una vez más, la Champions League, ese objeto de deseo para la administración qatarí que siempre le ha resultado esquivo. El miércoles recibirá en el Parque de los Príncipes al Aston Villa de Emiliano Martínez en el choque de ida de una de las llaves de los cuartos del final del principal torneo de clubes de Europa.

Además, el conjunto de Luis Enrique también tiene por delante otro reto grande: a mitad de año participará en el Mundial de Clubes que se disputará en Estados Unidos. En ese torneo, compartirá el grupo B con Atlético de Madrid, Botafogo y Seattle Sounders.





Fuente Clarin

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