La presión está en el paddock; Jack Doohan la siente desde antes incluso de debutar como piloto titular de Alpine, tras estar dos años a la sombra de Pierre Gasly y Esteban Ocon como reserva de los franceses. Pero la presión también sale desde su propio equipo, con un Flavio Briatore que cada vez que es consultado desliza la posibilidad de que el australiano deje su puesto en favor del argentino Franco Colapinto. Este fin de semana se le sumó un fuerte accidente -con una costosa reparación- en la segunda práctica del Gran Premio de Japón y, lejos de defenderlo, el jefe de equipo, Oliver Oakes, lo dejó expuesto al afirmar que se trató de un error humano.
Doohan, que no había pasado por el corralito de prensa del circuito de Suzuka el viernes, ya que debió hacerse estudios médicos tras el fuerte impacto contra la contención de neumáticos a la salida de la curva 1, fue interceptado por los periodistas tras una nueva clasificación en la que no pasó la Q3, como le había ocurrido en China (en Australia, en cambio, avanzó a la Q2), pero optó por no referirse a lo dicho por Oakes. Y quedó, claro, aún más expuesto.
«Para ser honesto, preferiría no tocar ese tema y simplemente dejarlo en el pasado y mirar hacia mañana, sin faltar al respeto», dijo el joven de 22 años cuando la señal Sky Sports F1 le consultó si había sido premeditado no cerrar el DRS al final de la recta principal tal como se especuló en el paddock de Japón, donde circuló que el australiano había practicado en el simulador con éxito hacer esa primera curva con DRS.
Cuando el resto de los medios lo abordó, Doohan tampoco ahondó en las circunstancias que provocaron ese choque a siete minutos del arranque de la práctica libre 2 y la primera bandera roja. «Es algo que hemos discutido internamente y hemos repasado. Y sí, estamos tratando de maximizar el resto de nuestro fin de semana ahora», fue su única declaración sobre el tema.
Así sigue sin quedar claro -y quizás nunca se sepa- porqué el DRS quedó abierto, cuando ya debería haber estado cerrado para hacer esa primera curva. Sí se sabe que Doohan no presionó el botón para cerrar el DRS antes de doblar. Si bien, generalmente, el Drag Reduction System se cierra automáticamente cuando el piloto pisa el freno o levanta el pie del acelerador, en Suzuka el piloto lo debe accionar manualmente porque por las características del trazado se suele doblar antes de frenar o desacelerar.
Según la telemetría, en la primera vuelta que hizo, Doohan lo cerró al pisar el freno con una determinada fuerza y durante un determinado tiempo. En la segunda, en tanto, esas características no se cumplieron ni tampoco apretó el botón que hubiese desactivado el DRS. Por eso, al entrar a la curva 1 sin carga aerodinámica atrás por acción del DRS, que sirve para ganar velocidad pero descargando el auto, el piloto perdió el control trasero del auto y ya no pudo volver a acomodarlo. Incluso, dejó las manos fijadas al volante, otro error de principiante.
¿Qué había dicho Oakes? «Todos estamos aliviados de ver que Jack salió caminando del incidente en la segunda sesión de entrenamientos libres y contentos de ver que está bien después de sus chequeos preventivos. Fue un error de juicio al no cerrar el DRS al entrar en la curva 1. Es algo de lo que aprender», remarcó el jefe del equipo francés el viernes.
Tras casi no sumar giros el viernes, Doohan se dedicó a eso en la previa de la carrera: sumó 15 vueltas en el tercer entrenamiento -cuyo mejor tiempo lo dejó en el puesto 14- y nueve en la clasificación, al igual que los otros eliminados de la Q1, Nico Hulkenberg y Gabriel Bortoleto con Sauber y Esteban Ocon (Haas), mientras que Lance Stroll, el único con peor tiempo que el australiano, apenas dio cinco giros.
El piloto que conduce el auto que anhela Colapinto mientras trabaja en el simulador de Enstone, hizo un tiempo de 1m28s877, casi dos segundos más lento que Max Verstappen, quien con un registro de 1m26s983 estableció el nuevo récord del circuito japonés y se llevó su primera pole del año con 12 milésimas de ventaja sobre Lando Norris, el líder del Mundial con McLaren.
El pasto quemado, el problema del GP de Japón que solo la lluvia podrá solucionar
Cinco banderas rojas tuvo el Gran Premio de Japón antes de la carrera de esta madrugada: dos en la FP2 del viernes y el sábado se sumaron dos en la FP3 y otra durante la Q2 de la clasificación. ¿Por qué la F1 lucha con un problema inusual?
Si bien la investigación todavía no es concluyente, se cree que las chispas que salen de las planchas de titanio de los coches caen sobre el pasto seco que dejó el invierno en Japón y provoca el fuego.
Después de lo ocurrido el viernes, la FIA tomó «medidas preventivas»: se cortó el césped lo máximo posible, se retiró el pasto seco y se regó antes de cada actividad en la pista. Sin embargo, otros tres incendios se produjeron, por lo que debieron actuar los nuevos equipos de respuesta específicos situados alrededor de la pista. Afortunadamente, la previsión meteorológica para el domingo da lluvia.
El GP de Japón se integró al Mundial en 1976 e históricamente se corrió entre septiembre y octubre, pero desde el año pasado se adelantó a abril -para acortar los costos de los viajes y sumarla a Australia y China-. Si bien el año pasado el pasto no fue un problema, el crudo invierno de este 2025 y niveles de nieve que superaron el promedio generaron ahora que al derretirse quedara al descubierto el pasto seco que, como se vio en esta oportunidad, se incendia ante la más mínima chispa. Con un contrato vigente hasta 2029, este sera un tema al que la F1 deberá prestarle atención