Liam Lawson se mostró dolido luego de que Red Bull tomara la decisión de sacarle su lugar como compañero de Max Verstappen y reubicarlo en Racing Bulls, equipo B, lo que lo convirtió en el piloto que menos tiempo duró en la escudería austríaca, superando las tres apariciones del neerlandés Robert Doornbos en 2006 y las cuatro del italiano Vitantonio Liuzzi en 2005.
«Ser piloto de @redbullracing ha sido mi sueño desde que era niño, es por lo que he trabajado toda mi vida. Es difícil, pero estoy agradecido por todo lo que me ha traído hasta este punto. A cada uno de ustedes que me apoyaron, gracias por todo el apoyo que significa el mundo», escribió el neozelandés en una publicación de Instagram en la que muestra imágenes de su infancia que reflejan su pasión por el automovilismo y el deseo de llegar a la Fórmula 1.
«Gracias @visacashapprb por la cálida bienvenida. Estoy emocionado y listo para ir a trabajar a uno de mis lugares favoritos», agregó. Será compañero del francés Isack Hadjar en Racing Bulls, mientras que Yuki Tsunoda subirá a Red Bull para acompañar al vigente tetracampeón.
«Fue difícil ver a Liam luchar con el RB21 (el monoplaza) en las dos primeras carreras y hemos tomado la decisión de manera colectiva de proceder a un cambio anticipado», explicó Christian Horner, director de Red Bull. La noticia ya se había filtrado días atrás y esa fue la confirmación oficial. Helmut Marko, asesor del equipo, fue menos diplomático y afirmó que Lawson fue víctima de la presión y que luce como «un boxeador derribado».
Aterrizado en Red Bull para reemplazar al mexicano Sergio «Checo» Pérez, Lawson paga así sus malos resultados en Australia (salida de pista) y en China (16º).
La noticia impactó en forma negativa entre los fanáticos de la Fórmula 1 en Argentina porque habría circulado la versión que aseguraba que el tembladeral en Red Bull podía generar un hueco para que Franco Colapinto vuelva a la grilla. El de Pilar fue sondeado por la escudería de Verstappen el año pasado y cabía la posibilidad de que lo convocaran para ocupar el lugar que dejaba vacío Tsunoda en Racing Bulls.
El fenómeno Colapinto provoca estas cosas y la expectativa que se genera alrededor del joven con pasado reciente en Williams suele superar los hechos que se desarrollan en la realidad. El escenario sigue siendo el mismo para Franco: trabajar con Alpine y estar atento a la chance que se le pueda abrir por una salida anticipada de Jack Doohan o Pierre Gasly, los titulares del equipo francés. Pero el fervor no se detiene: «Merece su lugar», dijo Gasly, y en Europa ya le ponen fecha a su debut.
La contracara de la decepción de Lawson la da el entusiasmo de Tsunoda, de 24 años, quien asciende y se convierte ante su público en el nuevo compañero de Max Verstappen. «Listo para el desafío que se viene», expresó el nipón en sus redes, vestido con la ropa de Red Bull.