Cuatro pretendientes y un solo campeón: Barcelona, Inter, Arsenal y el PSG se jugarán entre esta semana y la próxima el pase a la final de la Champions League, en unas semifinales sin favoritos claros, con equipos que llegan en dinámicas diferentes.
El Barça llega a la ida, el miércoles como local, tras haber conquistado el sábado su 32º título de la Copa del Rey, derrotando además en la final al Real Madrid por 3-2 en el alargue. Líder de LaLiga con cuatro puntos de ventaja sobre su máximo rival, los dirgidos por Hansi Flick sueñan con cerrar la temporada con un triplete.
Algo que ya no podrá hacer su rival, el Inter, que la semana pasada fue eliminado con una goleada por 3-0 en semifinales de la Copa Italia por el Milan. Las sospechas de que el equipo de Simone Inzaghi está perdiendo fuerza en este tramo decisivo de la temporada se confirmaron este domingo, cuando el Nerazzurri perdió en casa 1-0 ante la Roma, una segunda derrota consecutiva en la Serie A (1-0 frente al Bolonia hace una semana) que puede costarle el título.
«Tenemos que recuperar la energía. Iremos a Barcelona con mucho respeto a ese equipo, pero sin miedo», declaró Inzaghi el domingo. En la clasificación de la Serie A, el Inter perdió el liderato y queda ahora tres puntos por detrás del Nápoles.
El del domingo fue el tercer partido consecutivo en el que el equipo de Lautaro Martínez se quedó sin marcar, un mal augurio antes de enfrentarse a un Barcelona que, pese a que no podrá contar con su goleador Robert Lewandowski, lesionado, es uno de los equipos más prolíficos de Europa esta temporada. Ante la baja del polaco, deberán ser el brasileño Raphinha y Ferran Torres los que aporten los goles para el Barcelona.
El extremo de la Canarinha es el segundo máximo goleador del certamen, con 12 tantos, a uno solo del delantero guineano del Borussia Dortmund Serhou Guirassy, que ya no puede marcar esta temporada puesto que su equipo quedó eliminado.
Si el miércoles se verán las caras dos clubes que suman 8 títulos continentales, cinco para el Barça (1992, 2006, 2009, 2011 y 2015) y tres para el Inter (1964, 1965 y 2010), un día antes, en Londres, se medirán dos clubes, PSG y Arsenal, que persiguen el sueño europeo, sin haberlo logrado por ahora.
El PSG de Luis Enrique, que ya ganó el título de la Ligue 1, empañó un poco su trayectoria impecable en la competición doméstica al perder el viernes contra el Niza por 3-1, la primera derrota del curso. Una derrota sin consecuencias, salvo para impedir al PSG convertirse en el primer club francés en cerrar una campaña de Ligue 1 sin derrotas.
«La posibilidad de batir un par de récords más era un objetivo», confesó el entrenador el viernes. «No pudo ser, pero eso no altera en absoluto nuestro objetivo de seguir en la Champions».
El certamen europeo es la obsesión del club francés desde que fue comprado por un fondo catarí en 2011. Tras varios años de decepciones y el paso de jugadores como Messi, Neymar, Mbappé y técnicos de renombre (Ancelotti, Pochettino, Tuchel), esta temporada podría ser la buena con un equipo más discreto, pero que despliega un juego espectacular y combinativo, tal como desea su entrenador.
La final perdida contra el Bayern Múnich en 2020 fue hasta ahora la única disputada por el PSG, que en eso se parece al Arsenal, que también jugó una y la perdió, en 2006 contra el Barcelona.
El equipo de Alexis Mac Allister puede que no parta como favorito, pero en cuartos ya eliminó al Real Madrid por un goleada de 5-1 y en octubre derrotó por 2-0 al PSG en la segunda jornada de la liguilla de la Champions.
Mikel Arteta espera que el público del Emirates sea decisivo. «Los espectadores tienen que jugar con nosotros cada pelota. Juguemos juntos el martes y hagamos que sea una de las noches más fantásticas», aseguró el DT.
Arteta, que como jugador pasó por el PSG, se enfrentará en el banquillo a otro español, Luis Enrique. Ambos, con pasado azulgrana, manifestaron su admiración mutua.
Una curiosidad final. En una temporada en la que la Champions estrenó formato, tres de los semifinalistas acabaron en las cuatro primeras plazas de la liguilla (Barça, Inter y Arsenal) y el único que quedó fuera, el PSG, eliminó al Liverpool, el mejor en la primera fase.
Señal de que la competición terminó recompensando a los equipos más regulares.
Con información de Agencias