Marcelo Gallardo vive horas difíciles: este sábado por la mañana, murió su papá, Máximo, en un sanatorio de la Ciudad de Buenos Aires a los 71 años de edad. A pesar del dolor por la pérdida, cerca de las cinco de la tarde de este domingo, el Muñeco llegó al Estadio Monumental para dirigir a River frente a Rosario Central.
En agosto, durante la conferencia de presentación para el segundo ciclo del Muñeco, el entrenador se quebró al momento de hablar de su papá: “Le quiero agradecer de todo corazón a todos, y en especial a mi viejo, que no está acá, que no puede estar, pero lo tengo en mi corazón, así que… ya lo vamos a tener de nuevo por los pasillos”. En ese momento se supo que estaba atravesando por un complicado cuadro de salud.
Días más tarde, Máximo Gallardo estuvo en el Monumental para el debut de Marcelo al frente del equipo en su segunda etapa, en el empate ante Huracán. Máximo fue hasta Núñez acompañado por sus hijas Marta y Paola y sus nietas. Alentó desde el palco 57 de la Belgrano, lindante con la tribuna Centenario. La salud del papá del Muñeco había sido uno de los motivos por los que el entrenador decidió regresar al país tras su experiencia en el Al Ittihad de Arabia Saudita.
Ahora, se dudó hasta último momento si el Muñeco estaría en el Monumental y se especulaba con que Matías Biscay se sentara a dirigir al equipo como ya lo hizo en once oportunidades desde que acompaña a Gallardo como ayudante de campo.
Si bien River ya no pelea por el título, este domingo intentará sellar su clasificación a la próxima Libetadores.
«River Plate lamenta el fallecimiento de Máximo Gallardo, padre de Marcelo y entrenador de nuestro equipo de Leyendas. Acompañamos con afecto a nuestro DT y a toda su familia en este día de profunda tristeza», informaron ayer por la mañana desde la institución de Núñez. en su cuenta de X.
La último aparición pública de Máximo Gallardo fue hace unas semanas, cuando padre e hijo se encargaron de dejar una imagen emotiva durante los octavos de final del Senior, frente a San Miguel. En el predio River Camp, Marcelo y Máximo se encontraron en el campo de juego, donde se dieron un abrazo y recibieron los aplausos del público.