Ángel Cabrera fue el primer golfista latinoamericano en ganar el Masters de Augusta, en 2009. Pero su nombre desapareció del circuito PGA en los últimos años luego de que fuera encontrado culpable por casos de violencia de género que comenzaron una década después de haberse consagrado en el US Open 2007. Ahora, fue confirmado entre los 96 jugadores que competirán en Georgia, del 10 al 13 de abril por la edición 89° del Masters de Augusta.

El golfista cordobés no jugaba el Masters desde que no pasó el corte en 2019. Si bien el año pasado ya había recuperado la libertad, no había podido asistir al torneo por un problema administrativo: no contaba con visa para ingresar a Estados Unidos. En aquella oportunidad, el presidente de Augusta National, Fred Ridley, había declarado que el excampeón podía competir siempre que pueda obtener una visa para viajar. “Ciertamente le deseamos la mejor de las suertes con eso, y definitivamente le daremos la bienvenida nuevamente si es capaz de solucionar los problemas legales”, había asegurado.

Finalmente, ese regreso se dará este año en un torneo en el que Scottie Scheffler regresa como campeón defensor y busca ganar el evento por tercera vez en cuatro años. Y, en la previa, quien volvió a jugar un torneo de golf en diciembre de 2023, cuando disputó el tradicional Abierto del Litoral en Rosario, y unos meses después se presentó en el Abierto de la República se mostró feliz por esta «segunda oportunidad» tras haber estado preso y «haber dejado pasar años muy importantes» de su vida.

En una entrevista con Daily Mail, Cabrera, que fue condenado en junio de 2021 por “coacción, lesiones leves, amenazas y desobediencia a la autoridad” y pasó 32 meses encarcelado, habló de sus años en prisión, desde que en enero de 2021 fue detenido en Brasil en condición de prófugo hasta el 4 de agosto de 2023.

«Dormía sobre unos trozos de tela en una cama que era básicamente de cemento. Estaba encerrado con otra persona, así que estábamos los dos allí encerrados«, contó sobre su paso por la prisión Plácido de Sá Carvalho de Río de Janeiro. Luego, fue al penal de Bouwer, en Córdoba, y terminó su condena en la Colonia Abierta Monte Cristo, una cárcel modelo ubicada a 20 kilómetros de la capital de Córdoba.

«Puedo decirte que lo más importante que siento ahora mismo es la segunda oportunidad, la oportunidad de volver al camino correcto», reflexionó. Y agregó: “Ahora mismo estoy bien. Pero me arrepiento de todo lo que hice mal en el pasado. También me frustra haber dejado pasar años muy importantes de mi vida. Cometí errores. Es una de las peores cosas que le puede pasar a un ser humano, no tener libertad. La falta de libertad es algo realmente difícil, realmente duro. Y, por otro lado, puedo decir que lo más importante que siento ahora mismo es la segunda oportunidad, la oportunidad de volver al buen camino».

Al regresar al circuito, en Rosario, Cabrera había adelantado: “Claro que quiero estar en el Masters. Quiero jugar todo lo que pueda en el calendario y estoy con muchas ganas. Eso sí: no voy a recuperar el tiempo que perdí. Estoy trabajando con el físico”. La semana próxima, cumplirá con ese deseo. “Es el lugar donde todos los golfistas quieren estar”, le dijo al Daily Mail a días de su ansiado retorno.

Los problemas legales de Cabrera comenzaron en 2016 cuando su exesposa, Silvia Rivadero, denunció que fue agredida físicamente por el golfista, que también la amenazó verbalmente. Luego, dos exnovias, Cecilia Torres Mana y Micaela Escudero lo acusaron de «golpes, hostigamiento, amenazas verbales y maltratos de todo tipo». En primera instancia, cuando se sentó en el banquillo el 7 de julio de 2021, recibió dos años de prisión efectiva. Luego, el noviembre, se le sumaron dos años y seis meses.

Luego de negar los hechos durante varios meses, el nacido en Villa Allende finalmente pidió perdón y reconoció los delitos de «lesiones leves en un contexto de violencia de género, amenazas y coacción y desobediencia a la autoridad». Al acordar las partes un reconocimiento de los hechos y una reducción de la pena que finalmente avaló el juez, Cabrera recibió finalmente dos años y cuatro meses.

En agosto de 2023, finalmente, recibió la libertad condicional, según lo resolvió el juez de ejecución penal, Cristóbal Laje Ros. «Se han realizado las pericias psicológicas que dan cuenta de una evolución en relación a la percepción de las cuestiones de violencia de género», explicó el juez en su resolución. Entre las condiciones fijadas, estaba que hasta noviembre de 2024 el deportista tenía prohibido mantener contacto de cualquier tipo con sus ex parejas y debía fijar domicilio, trabajar y realizar tratamiento psicológico.

“Tuvieron la mala suerte de estar conmigo cuando peor estaba. No era el diablo, pero hice cosas malas. Estoy profundamente avergonzado porque decepcioné a las personas más cercanas a mí y a todos los que me aman a través del golf. El golf me lo dio todo y sé que nunca podré pagar la deuda que tengo con este deporte”, había dicho Cabrera en una extensa entrevista con Golf Digest en 2023.



Fuente Clarin

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