Diego Estevez: “En el profesionalismo llegaron a jugar dos equipos fusionados, algo que en el amateurismo jamás sucedió”

1 marzo, 2017

 

Diego Estévez nació en 1971, el mismo año que  Boca Juniors protagonizaba una escandalosa eliminación de la Copa Libertadores. Empataba 2 a 2 con Sporting Cristal  aunque los 19 expulsados, golpes de puño y hospitalizados eran la noticia principal.  Quizás esto y la gran  trayectoria del club de la rivera lo hayan impulsado a investigar y publicar su primer libro en 2004  “100. Historia de un siglo azul y amarillo”,  reeditado dos veces como 103 y 108.
Dos años más tarde hizo lo propio con River Plate y publicó  “105. Historia de un siglo rojo y blanco”, reeditado una vez como 110.
Su afán por la historia del fútbol  y el deporte lo llevaron a trabajar en Diario Olé y a realizar un raid de nuevas publicaciones:  320 superclásicos (2007) , reeditado una vez como 344 superclásicos,  140 años de fútbol argentino (2009) y 38 campeones del fútbol argentino 1891-2010 (2010), reeditado una vez en 2013, Un sueño de Ensaladera (2011), La Final (2015) y Argentina y la Copa Davis. Historia de una obsesión (2016)
En la actualidad se desempeña como docente en diversas escuelas de periodismo.

Basto conocedor del  fútbol  y su historia,  compartió con la web del Revisionismo Histórico del Fútbol un repaso por las tensiones que  transcurrieron  durante el siglo 20  y varios conceptos que sirven para analizar la crisis actual del mismo.

Cuatro años atrás, un grupo de historiadores presentó una investigación que recupera todas  las estadísticas del fútbol desde su etapa fundacional. Si bien estas estadísticas siempre fueron oficiales y homologadas por la AFA hace poco tiempo decidieron publicarlas en su página web.  ¿Por qué pensás que tomó tanto tiempo esta determinación?

Es una cuestión que viene de arrastre de muchos años,  hay un momento en el cual se produce un quiebre  y se empiezan a tomar estadísticas y contar los campeones a partir de 1931 que -como todos sabemos-  es la instauración del profesionalismo.

El error se fue arrastrando a través del tiempo y el amateurismo, que en los primeros años de profesionalismo era igualmente considerado, empieza a ser dejado de  lado en la década del  60.

Luego a través del trabajo de algunos investigadores, como por ejemplo el Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol y el libro Historia del fútbol amateur en Argentina,  de Jorge Iwanczuk,  se empieza a visibilizar nuevamente toda esa cantidad de años del fútbol argentino que habían sido dejados de lado  y de a poco comienza un trabajo bastante arduo,  porque el amateurismo a diferencia del profesionalismo es más difícil de  investigar ya que no había trabajos realizados. Era necesario ir a las hemerotecas a investigar día por día,  año por año,  ya que había estadísticas muy generales.  Es un trabajo pesado que no muchos están dispuestos a hacer y algunos se quedaban en la situación más cómoda de contar y analizar las estadísticas del profesionalismo, que a diferencia del amateurismo, sí tenía obras publicadas en  las cuales había síntesis de partidos específicos. Concretamente está  la obra de Pablo Ramírez, que es una de las que suponemos inicia la tendencia de dejar de lado el amateurismo.

Con el trabajo de estos últimos años y el grupo de revisionistas del  fútbol se empieza a dar vuelta la tendencia, comienza a tener rebote en los medios y coincide con el uso de las redes sociales que tienen sus puntos negativos pero también los muchos positivos porque visibilizan y  viralizan mucho más todo tipo de información.  De a poco y sobre todo con la incorporación de la Copa Argentina a partir del año 2011,  el amateurismo y las Copas Nacionales han ido tomando la visibilidad que  merecen.

Respecto a los medios de comunicación ¿Cuál consideras que fueron los motivos de ocultar el llamado amateurismo?

Este periodista que trabajaba en la revista El Gráfico (Pablo Ramírez) hacía toda la parte de estadísticas,  ahí se empiezan hacer las mismas a partir de 1931 y luego aparece esta obra muy importante,  con defectos como cualquier obra,  que marcó un hito porque por primera vez una obra incorporaba toda la síntesis de los campeonatos argentinos pero a partir de 1931,  incluso en forma parcial porque tomaba solamente la parte profesional y no la parte amateur que se siguió jugando entre 1931 y 1934.

La decisión habría que preguntársela a él y el por qué decidió hacer ese recorte de la historia.  Muchas veces los medios levantan información de distintos lugares, no producen investigación propia y con el paso del tiempo se va arrastrando el error. Obviamente poner  un periodista a investigar, a estudiar únicamente la parte amateur (cuando es algo que va quedando alejado en el tiempo y  obviamente no es del interés de la mayoría), queda relegado y entonces  parece que el fútbol comenzó a 1931 y los historiales comienzan a hacerse a partir de ese año. Fue una tendencia difícil de revertir  pero el desafío es ese y hemos tenido éxitos y avances que hasta no hace mucho tiempo eran impensados.

Mencionás la Copa Argentina y su restauración  a partir de 2011. En Inglaterra la FA Cup  se juega desde 1870  y  la Copa del Rey  en España desde principios del siglo 20. Ambas mantuvieron regularidad y reconocimiento. ¿Por qué  aquí costó tanto mantener la constancia de ese tipo de torneos federales?

Creo que es un problema de desorganización en las estructuras del fútbol, tanto argentino como latinoamericano, porque fíjate que ahora hay como un auge de las copas en la mayoría de los países. Argentina no tenía una copa local con regularidad, desde la década del 50 con la Copa Aldao, la que también llegó hasta esa década con muchos cortes intermedios.

También tenemos episodios aislados como la Copa Suecia en 1958 o  la Copa Argentina en 1969 y 1970, con la particularidad de que la final de esta última no se jugó.  Después estuvo la Copa Centenario por los 100 años de la AFA. Pero por algún motivo  se perdió  la tradición de las copas,  algo que no sucedió en los países europeos. Allí para tener un torneo intercontinental como fue ese momento la Recopa tenés que tener  una tradición copera que se mantenga con los años como la Copa Italia, la Copa del Rey, la de Alemania, Escocia y Holanda. Todos los países mantienen la tradición de disputar sus copas.
Acá en Argentina, como el fútbol en principio fue muy influenciado por los ingleses y escoceses, tuvimos la Copa Competencia, la Copa de Honor y  después se fueron sumando muchas otras, empezaron las copas con los uruguayos y los que se llamaban los concursos por eliminación, ya que  la idea de las copas es que los campeones se consagren invictos sin perder ningún partido.

La eterna desorganización del fútbol argentino provocó que esta tradición fuera dejada lado, aunque  por suerte la tendencia de imitar todo lo que pasa en Europa, aunque con retraso,  logró que se copiara  algo de lo bueno y se restaura la Copa Argentina en el año 2011. Ojalá haya llegado para quedarse,  porque gracias a la aparición de la Copa Argentina y el trabajo de los investigadores que rescatan lo vivido, vuelven  a la luz muchas cosas olvidadas de aquellas épocas.

En una entrevista realizada al periodista Waldemar Iglesias dijo que el súper profesionalismo de la Premier League jamás hizo invisible a los remotos campeones del Siglo 19 ¿Por qué crees que acá se insiste en propuestas superadoras que tienden a desconocer o minimizar la rica historia? ¿Tiene que ver con problemas organizativos como vos bien mencionas o hay algo también cultural?

Creo que el problema organizativo viene de lo cultural, de nuestra forma de ser, de nuestra forma de proceder ante muchas cosas. Esto se entiende  cuando hay un cambio de gobierno. El que llega borra prácticamente de un plumazo todo lo anterior,  obviamente intenta controlar el fútbol porque sabemos que la AFA es un centro de poder muy grande que todos apetecen y  desean controlar.
Borrar de un plumazo todo el anterior es algo que ha pasado históricamente en la Argentina, muy convulsionada en toda su historia,  con una cantidad impresionante de golpes de estado a lo largo de todo el siglo 20,  que es el siglo en el cual se desarrolla mayoritariamente la historia del fútbol, y esto repercute en la estructura de los torneos, en la presencia o no  de copas.
El gobierno nuevo que venía o que tomaba el poder mediante un golpe de estado inmediatamente intenta controlar la AFA,  poner un interventor a la  fuerza, etc. Esto va provocando un cambio en la estructura de los torneos que influyen decisivamente en que las copas hayan sido dejadas de lado.

Si miras  la lista de presidentes, la estructura de los torneos, la variación en las estructura de los mismos,  a lo largo de toda la historia del futbol argentino, es impresionante todo lo que ha sucedido.
Esta tradición que tienen los países europeos de  jugar un campeonato todos contra todos en dos ruedas en la Argentina no se cumple jamás. Aumentan la cantidad de torneos, se cambian todo el tiempo la cantidad de participantes, su estructura, y es algo que lo vemos hoy en día y desde hace 3 años invariablemente. Pasó siempre y lamentablemente seguirá pasando.

Mencionas  una transición entre 1931 y 1934. Traigo a colación esto porque los detractores la historia completa del fútbol argumentan que en el amateurismo existieron irregularidades y siembran a partir  de allí un manto de dudas sobre la historia del amateurismo en general. ¿Es posible refutar esto desde la misma realidad que nos acontece hoy?

Los que intentan desmerecer o deslegitimar el amateurismo  se basan en la desorganización del fútbol, omiten la cantidad de irregularidades y cosas extrañas e insólitas que han existido en el fútbol desde 1931 en adelante y que son incontables. El  tema de las divisiones de asociaciones que había en su momento era algo bastante común de la época y  además mientras existían esas divisiones estaba muy claro cuál era la oficial.  Siempre hubo una oficial, con afiliación a la FIFA, y otra disidente. Mientras se mantuvo esta división,  los campeonatos que  eran reconocidos por la FIFA fueron  los de la Asociación Argentina que tenía la afiliación,  los otros eran una especie de campeonatos alternativos. Cuando se produce la fusión entre las dos asociaciones lo primero que se hace es reconocer a los campeones de la asociación disidente.  Por lo cual en esos años hubo dos campeones en todas esas divisiones, algo que hoy en día suena muy extraño.

La AFA cuando hace su listado de campeones siempre reconoció a los de ambas  asociaciones,  la oficial y la disidente. Basta  mirar los  documentos oficiales de AFA, sus Memorias y Balances que son la clave de todo.  Incluso en la página web de AFA se visibiliza y se da a conocer  lo que publican en sus documentos oficiales.

Respecto al profesionalismo y sus irregularidades podríamos estar hablando cuatro horas seguidas,  porque han sido enormes y muy numerosas. Por ejemplo, una de las irregularidades más grandes fue  obligar a cuatro clubes a jugar fusionados en dos.  Esto fue en 1934 cuando por primera vez en el fútbol argentino Atlanta jugó fusionado con Argentinos Juniors y Lanús jugó fusionado con Talleres de Remedio de Escalada. Eso en el amateurismo jamás sucedió.

 El libro “Historia social del fútbol” de Julio Frydenber menciona que en la década del ´20 el concepto de profesionalismo estaba vinculado a todo aquel que se dedicaba racionalmente a la actividad. En la actualidad pareciera que el mismo  está muy vinculado a la mercantilización. ¿Cómo se reconfigura este concepto de profesionalismo y hacia donde pensás que va?

Es  medio complicado saberlo en este momento.  En la década del ´10 y más en la década del ´20 el fútbol amateur  lo era solo en los papeles, era un amateurismo marrón porque los jugadores cobraban  por jugar,  lo único es que lo hacían por debajo de la mesa, en negro.

A partir de 1931 se profesionalizan,  empiezan a crecer los grandes clubes, los estadios  y el espectáculo. Luego ingresa la televisión,  lo que empieza a cambiar el panorama muy tímidamente en la década del 50 para avanzar con más fuerza en los siguientes veinte años.  A partir de los ´90 el cambio es muy grande y hoy en día el fútbol es un espectáculo  imposible de imaginar sin televisión.

Hacia dónde vamos con este profesionalismo es muy difícil saberlo, digamos también que el fútbol sigue siendo un centro de poder muy grande,  codiciado y apetecido por todos.

Son cambios paulatinos. Hay jugadores importantes que se retiran y algunos no quieren ser director técnico si no que quieren ir por la presidencia de los clubes,  hay empresarios que directamente quieren tener un club de fútbol  para ganar visibilidad para escalar espacios y ser algo dentro de la política,  por eso muy difícil saber hacia dónde va a ir a esto.
Lo que sí hay que decir es que el fútbol está más vivo que nunca por la capacidad enorme de generar dinero que tiene y esto ha sido evidentemente gracias al desarrollo de la televisión.

¿Este tipo de fútbol espectáculo-fetiche atenta contra la historia de este deporte o resulta complementario?

No  creo que atente y en ciertos casos hasta puede ayudar a colaborar en rescatar la historia del fútbol argentino,  porque digamos que el desarrollo de la televisión y el cable aceleraron un  montón de programas laterales dedicados al deporte y al fútbol, algunos de los cuales se dedican a la historia y  sirven para ayudar a traer a la luz a todos estos temas. Con el surgimiento de internet y el cable se ampliaron las posibilidades para poder defender y fundamentar todo esto,  por eso no creo que atente contra la historia del fútbol.

A finales de la década del ´30 los clubes denominados grandes impulsaron una modificación en el estatuto de la AFA por la cual se ponderaban sus votos. Cantidad de socios y títulos eran algunos de los parámetros que se establecieron.  En la actualidad dicha ponderación no existe formalmente aunque si en el reparto de dinero, sin embargo los clubes están gravemente endeudados.  ¿Cuáles considerás deben ser las variables de éxito para establecer un sistema más equilibrado?

Es una situación complicada y más después de la desaparición de una persona que manejó el poder del fúbol con puño de hierro después, como Julio Grondona.

Hoy en día hay un revoltijo, una puja de poderes terrible y volvimos a tiempos anteriores como la década del ´30 o principios de la década del ´90 con el fútbol espectáculo  en la cual los clubes grandes estaban,  no eclipsados,  pero sí contenidos por Grondona. Ahora  esos clubes toman el poder e  imponen su condición. Eso lo vemos claramente con la creación de la Superliga. ¿Qué puede generar esto y hacia donde puedes salir?…Es difícil saberlo…

Nosotros los historiadores muchas veces nos especializamos en leer sobre la historia del fútbol y vemos cómo se han resuelto algunas situaciones, es como ver el mar hacia  atrás y observar oleajes pero cuando estás dentro del mar es muy difícil  ver hacia dónde va a derivar  y como  va a salir todo esto. Está demasiado complicado,  demasiado revuelto.
Creo que lógicamente habrá elecciones pero no se va a saber quién va a liderar esto.
Los clubes grandes van a volver a tomar un protagonismo bastante importante,  se viene algo que es inevitable, que es una depuración porque 30 equipos en Primera División es una barbaridad, lo fue siempre,  pero el fútbol argentino repite cíclicamente sus errores, ya que no es la primera vez que hay tanta cantidad de equipos en la elite del fútbol argentino.

Así que vamos hacia un escenario complicado donde los clubes grandes tendrán mucho poder. Son los que tienen en este momento, y es otro síntoma de época, los que más miden en el rating. Hoy en día eso es  lo que determina quién tiene más poder que otro en el fútbol argentino.

Mencionas errores reiterativos ¿Desde una  mirada histórica podemos hablar de una crisis sistémica en el fútbol argentino?

Inclusive esto también lo vemos por fuera de la esfera futbolística,  lo vemos a nivel político. Argentina es un país que repite sus errores  sin darle mayor importancia o preferir un estilo político,  una forma de hacer  política por sobre otra. El fútbol no tenía por qué ser la excepción. Entre 1927 y 1937 hubo campeonatos con 34 y hasta 36 equipos.  ¿Eso cómo terminó? Con una de crisis y una depuración. Igual que pasará ahora.

En aquel momento, se llegó a 1931 con descensos masivos y equipos que quedaron fuera del profesionalismo. Hoy no va a quedar nadie fuera del profesionalismo pero evidentemente bajarán equipos de la primera y quedarán los clubes que puedan sostenerse arriba y que generen interés para la televisión que es el factor clave para entender todo este negocio del fútbol.

 

*Entrevista realizada por Diego Bartalotta, Licenciado en Periodismo e Investigador Social.

 

 

 

 

 

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