“Como vas a contar sólo 70 u 80 años, si tu club cumple 100”

11 septiembre, 2016

A Oscar Barnade no le ha alcanzado medio siglo para verter  historia y estadísticas  en cada lugar donde transita. Con apenas 50 años cumplidos en el verano, continúa trabajando en aquello que lo apasiona en la sección Deportes del diario Clarín y en SportsCenter, el noticiero de ESPN.

Su derrotero periodístico lo vio nacer como estudiante en el Círculo de Periodistas Deportivos  y trabajó en diferentes medios gráficos (Sólo Fútbol, Super Fútbol, Olé), radiofónicos (Argentina, Continental, Rivadavia) y televisivos (TyC). Desde 2002 es vicepresidente del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF). En 2006 publicó, junto con Waldemar Iglesias, “Mitos y creencias del fútbol argentino”, y en 2011, “Historias increíbles de Argentina en la Copa América”, ambas con ediciones Al Arco. En 2010 participó de la investigación del libro “Deporte Nacional”. Desde 2013 investiga y escribe, junto con Víctor Raffo, la historia de cuatro clubes: Deportiva Francesa, Old Georgian, Buenos Aires Cricket & Rugby Club y Club Champagnat.
En 2014 publicó el Diccionario de Argentina en los Mundiales, de Ediciones al Arco. Y en 2016, junto con Gustavo Dejtiar, publicó “1986. La verdadera historia”, que editó planeta. También participó de dos documentales con Koala Producciones: El fútbol es historia y 1986, la historia detrás de la copa.

Como miembro del CIHF fuiste parte de un enorme trabajo de investigación que visibilizó la historia completa del fútbol quebrando la falsa dicotomía entre amateurismo y profesionalismo. ¿Por qué pensás que llevo tanto tiempo y que intereses enfrenta esto?

Llevó tiempo porque eso sucede con los cambios de paradigma. El periodismo, y luego la gente, se acostumbró a pensar en profesionalismo. Los centenarios de los clubes fueron el momento ideal para decir: “Como, vas a contar sólo 70 u 80 años, si cumple 100”. No veo intereses detrás de esto. Simplemente resistencia al cambio. Conservadurismo. Por ahí, algún colega muy hincha por la cuestión de los títulos podría tener una opinión sesgada. Pero es más desconocimiento de la historia en general. Antes éramos pocos los que nos dedicábamos a la historia y la estadística. Ahora somos más. Eso ayuda a la difusión.

 

La conquista de títulos en la era amateur fue la primera causa de masividad de los clubes denominados grandes. En la década del ´70 los medios de comunicación dejaron de contabilizar de manera unificada los títulos obtenidos por los clubes.
¿Cuáles fueron los factores que impulsaron esta escisión?

Dos cuestiones. Una, falta de información (y de búsqueda) de la etapa amateur. La otra,  problemas de espacio, hoy agudizados en el papel. Era más fácil listar un historial desde 1931 que desde 1891 o 1893.

A finales de la década del ´30 los clubes denominados grandes impulsaron una modificación en el estatuto de la AFA por la cual se ponderaba sus votos. Cantidad de socios y títulos eran algunos de los parámetros que se establecieron.  En la actualidad dicha ponderación no existe formalmente aunque si en el reparto de dinero, sin embargo los clubes están gravemente endeudados.  ¿Cuáles consideras deben ser las variables de éxito para establecer un sistema más equilibrado?

El dinero de la televisión es el que ayuda a equiparar la cuentas, en especial la de los equipos menos convocantes. El modelo de la liga alemana sería más equitativo que el modelo de la liga española, que se quiere imponer.

Problemas organizativos, denuncias de sobornos, elecciones fraudulentas,  AFA intervenida y una crisis económica  de gran envergadura  ¿Ves alguna solución posible en el mediano plazo? ¿Podemos hablar de una crisis sistémica en el fútbol argentino?

Soy de la idea de que el fútbol argentino todavía no tocó fondo. La crisis está instalada y costará salir adelante. Los dirigentes priorizan los intereses de sus clubes por sobre el bien común. Y van a quedar expuestos una vez más cuando se toque fondo. ¿Cuál sería el fondo? La eliminación al Mundial de Rusia sería un cimbronazo. Un nuevo Desastre de Suecia. Aunque la decisión de Messi de continuar en la Selección modificó un poco ese posible escenario tras la final perdida de la Copa América Centenario (renuncia de Martino y de Messi). Mucho más después del triunfo ante Uruguay y el esforzado empate en Venezuela.

En estos momentos la escisión de la AFA se dio básicamente por el reparto del dinero.
¿En qué otros momentos hubo en el fútbol esta situación de quiebre? ¿Siempre fue por lo que se suele llamar “el reparto de la torta”?

Las dos primeras escisiones, 1912 y 1919, fueron políticas, dos sectores se disputaban el poder. Ya la de 1931 fue por el reparto de la torta, en ese entonces las recaudaciones. También el poder, nunca ajeno a estas cuestiones. La situación de la Superliga es muy parecida al intento de armar una sección profesional dentro de la Asociación con apenas 10 equipos. Nadie quería jugar en Segunda. Por eso no hubo acuerdo y 18 clubes armaron la Liga Argentina de Football, la profesional. La gran diferencia es que en aquella época el concierto internacional (FIFA, pases al exterior, etc) no pesaba tanto como ahora. Por eso los clubes que querían la Superliga no rompieron con la AFA.

A fin de año finaliza “Fútbol para todos”, los clubes vuelven a discutir  rentabilidad y dinero casi como curva de una parábola equidistante del éxito.  Algunos incluso hablan de Sociedades Anónimas ¿Cómo ves la gestión de los clubes de fútbol?

Los clubes deben seguir siendo de los socios, como sociedades civiles. Es cultural. Lo que tiene que cambiar son los controles. Del Estado y de la AFA. Y de los propios socios frente a dirigentes corruptos. Con las sociedades anónimas temo por la vida de clubes históricos.

Publicaste el mes pasado el libro “1986 – La verdadera historia” que relata el derrotero de un equipo que se había clasificado a la Copa del Mundo angustiosamente, que se fue del país  criticado por la gente y la prensa.
Hoy la Selección nacional atraviesa una situación que tiene puntos de contacto con aquella
¿Qué mirada tenes al respecto?

No creo que tenga puntos de contacto. Aquella Selección era cuestionada por su juego, por el rendimiento y ciertas obsesiones del entrenador. Esta Selección llegó a tres finales consecutivas, con algunos partidos de buen nivel. El mayor punto de contacto es que las dos tenían al mejor jugador del mundo del momento.

Se cumplen 116 años de la primera edición de la Copa Argentina, sin embargo no ha tenido la regularidad ni se la ha ponderado como en otros países a copas similares, como en España o Inglaterra.
¿Por qué consideras sucede esto? ¿Es un problema de federalismo o rentabilidad?

Ambas cosas. Las viejas ligas argentinas eran porteñas, pertenecían a la ciudad de Buenos Aires como centro del universo argentino. Como el puerto de Buenos Aires. El centralismo porteño también se aplicó al fútbol. Y la gran extensión tampoco hacía rentable ciertas competencias. La AFA parece más federal ahora, sin embargo, sigue siendo una Asociación Civil sin fines de lucro con personería jurídica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por eso el Gobierno de la Ciudad la quería intervenir.

Recopilas datos y estadísticas desde hace más de 30 años. Hoy la tecnología nos permite acceder a los mismos más rápido que en otros momentos, sin embargo los números fríos, o en una sola tabla, no son más que eso.
¿Qué valor tienen las estadísticas?  ¿Cómo se leen las mismas o se las puede poner en contexto para  ayudar a interpretar la historia?

La estadística deportiva, y en el caso del fútbol, es recopilación. Y se cuantifica. Cuántos títulos, cuántos partidos, cuántos goles, cuántas expulsiones, los historiales, etc. Aplicada al periodismo, tiene que tener un sentido. Acompañar una nota, un texto, explicar alguna tendencia, analizar algunas cuestiones. Sola, fría, aburre, no dice nada.  Es necesaria para completar un trabajo de equipo. Aplicada a los hinchas, es más folclórica, se fue profundizando eso de tener más títulos que el otro, más triunfos, menos derrotas. Como diría Serrat en Algo Personal, “a ver quién la tiene más grande”. Es un nivel de fanatismo que no permite análisis. La explosión de las redes sociales han potenciado el fanatismo. Pero el periodismo y lo que sienten los hinchas son dos cosas totalmente diferentes.

¿Qué valores o cuestiones simbólicas tomarías de la primera etapa del futbol argentino que consideras que hoy se han perdido y que pueden contribuir a mejorar la calidad del mismo?

Ninguno en particular. El Juego Limpio fue bandera en todas las épocas, aunque tomó mayor difusión a partir de que lo implementó la FIFA. El fútbol  no es ajeno al Cambalache de Discepolín: “Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafados/contentos y amargados/valores y doblés”. La cuestión es resistir contra todos los factores que “manchan la pelota”, porque allí, detrás de toda la porquería, está el juego que nos apasiona. Y toda su rica historia.

 

 *Entrevista realizada por Diego Bartalotta, licenciado en Periodismo e investigador social.

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