Terminaron todos presos

6 mayo, 2016

 

El 20 de agosto de 1950 se enfrentaron Huracán y Vélez Sarsfield por la 19º jornada del torneo de primera división. Mientras Vélez estaba ubicado en la tabla de posiciones cerca del puntero San Lorenzo de Almagro, Huracán se alojaba en los últimos puestos del campeonato.

Cuando transcurrían 40’ de la segunda etapa, mientras los velezanos ganaban por 3 a 1, chocaron dos jugadores –uno de cada equipo- en el área del “Globito” e inmediatamente se tomaron a golpes de puños. Los protagonistas fueron Lino Antonio Badín de Huracán y Pablo Mallegni de Vélez. De pronto, la gresca comenzada involucró a todos los jugadores que estaban en el campo de juego. Entonces, el árbitro inglés Meade decidió expulsar a todos los “players” y suspender el partido.

A raíz del inusual hecho, los integrantes de ambas divisas quedaron detenidos por la policía acusados por desorden y fueron trasladados a la cárcel de Villa Devoto, en la que pasaron esa noche y parte del día siguiente, siendo liberados por las gestiones que fueron realizadas, entre otros, por Tomás A. Ducó, el recordado presidente del “Globo”.

Las consecuencias del incidente no terminaron allí porque, tras ser sancionados todos los “pugilistas” con varias fechas de suspensión, el conjunto de “El Fortín” debió jugar algunos partidos con suplentes, disminuyendo el rendimiento que tenía hasta ese momento y perdiendo las posibilidades que le quedaban para luchar por el título de campeón. Mientras tanto, Huracán debió jugar un encuentro de desempate ante Tigre para no descender de categoría ante la imposibilidad de alistar en su equipo por varias jornadas a los jugadores titulares.

 

Fuentes:
“Historia del Profesionalismo”, de Pablo A. Ramírez
“Ahora van por la gloria, pero hace 59 años fueron a Devoto”, por Oscar Barnade.
Diario “Clarín” (Buenos Aires), 27 de junio de 2009      

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